¿TU NEGOCIO O TU LIBERTAD? POR QUE UN CONFLICTO COMERCIAL EN PERU ES UNA BOMBA DE TIEMPO PENAL
Un caso de experiencia para compartir: Libramiento Indebido, Estafa, Fraude en la Administración de Personas Jurídicas, Falsedad Genérica, Lavado de Activos
Carlos Augusto Núñez H.
2/16/20264 min read


Cambiaré el nombre a Ricardo para este caso, no era un delincuente; era un empresario exitoso. Pero en menos de 24 horas, su mundo colapsó. Un cheque entregado “en garantía” que el proveedor cobró por sorpresa, una inversión retrasada que un cliente despechado describió como “estafa” y un socio operativo que, al verse descubierto desviando fondos, lanzó la amenaza definitiva: “Si caigo yo, caemos todos”. En un solo día, Ricardo pasó de los directorios a las citaciones fiscales por libramiento indebido, estafa y fraude en la administración de personas jurídicas.
Este es el escenario real del empresariado peruano. En el Perú, el Derecho Penal se ha convertido en una herramienta de presión: se usa para cobrar más rápido, para ganar ventaja en una negociación o para destruir a un socio incómodo. El error fatal de muchos empresarios y el que casi comete Ricardo es llamar al “abogado de siempre” excelente en contratos, actas y poderes, pero sin entrenamiento real para sostener una defensa penal corporativa frente a un fiscal que ya tiene una historia escrita.
Lo que muchos no ven es que estos delitos no son “papeles que se arreglan”. El libramiento indebido de cheque, regulado en el artículo 215 del Código Penal, tiene una pena no menor de un año ni mayor de cinco años de prisión. La estafa simple, prevista en el artículo 196, se sanciona con pena privativa de libertad no menor de un año ni mayor de seis años, y su versión agravada eleva aún más el castigo. El fraude en la administración de personas jurídicas, la falsedad genérica cuando se fabrican o alteran documentos para sostener una operación, y el lavado de activos cuando los movimientos de dinero carecen de una justificación sólida, completan un escenario en el que el empresario puede terminar enfrentando varios delitos en concurso, con riesgo real de pena efectiva.
Y la condena no es el único problema. Mucho antes de una sentencia, el proceso ya puede impactar tu vida entera, un fiscal que sustenta peligro de fuga u obstaculización puede pedir un impedimento de salida del país o incluso prisión preventiva; las cuentas de la empresa pueden ser embargadas; puedes quedar inhabilitado para contratar con el Estado o para ejercer determinadas funciones; tus antecedentes penales condicionarán cualquier negocio futuro y, de cara a una eventual reincidencia, se cierran puertas a beneficios. Un error de estrategia hoy puede transformarse en una suma de consecuencias que te acompañen el resto de tu vida profesional.
En CNHLEGAL no somos un estudio masivo ni un buffet de “servicios genéricos”: somos una Boutique Jurídica Integral para Empresarios. No solo hablamos el idioma del negocio; dominamos la lógica completa del sistema jurídico que rodea al empresario: Penal, Corporativo, Civil, Tributario, Laboral, Contrataciones con el Estado y Arbitraje. Defendemos a la empresa, a sus accionistas, a sus gerentes, a sus funcionarios clave y, cuando hace falta, a sus familias, porque sabemos que cuando se activa una carpeta fiscal contra el líder, el impacto no se queda en el expediente: llega a la casa, a las cuentas y al futuro de todos.
Cuando Ricardo llegó a nosotros, no recibió frases de calma vacía. Recibió dirección. En el cheque, nuestra tarea no fue discutir si había deuda, sino desactivar el dolo, acreditando que se trataba de un instrumento de garantía en un contexto comercial real, no de un pago exigible, y que el conflicto era negocial, no delictivo. En la supuesta estafa, volvimos al “momento cero” qué se ofreció, qué información se dio, qué riesgo se asumió y qué actos de ejecución existieron. Reconstruimos la trazabilidad financiera y comercial para demostrar que hubo negocio real y no un engaño planificado. Frente al socio que intentaba arrastrar a todos con él, realizamos una auditoría jurídica y documental que delimitó responsabilidades y protegió a Ricardo de una imputación cruzada fabricada.
Además, detectamos un movimiento típico en contextos de desesperación: un trabajador había “arreglado” un documento para justificar una entrega. En cualquier empresa eso puede verse como una forma de “salvar el mes”; en un proceso penal, es la puerta abierta a la falsedad genérica. Cortamos de raíz ese riesgo, preservando solo prueba auténtica. Y cuando advertimos que la Fiscalía empezaba a mirar con lupa los flujos de dinero, ordenamos la estructura financiera y contable para evitar que el desorden documental se leyera como lavado de activos.
La diferencia entre nosotros y un estudio tradicional es clara: no vivimos de “gestionar problemas” cuando ya explotaron; vivimos de desactivarlos a tiempo y de defender con estrategia cuando ya están en curso. Sabemos que un WhatsApp, un correo mal redactado o un contrato improvisado pueden convertirse en piezas clave de una acusación. Otros estudios se concentran en el papel; nosotros nos concentramos en tu riesgo real: tu libertad, tu empresa, tu reputación y la tranquilidad de tu entorno.
Si hoy tienes un cheque protestado, una pelea de socios, una inversión en disputa, un problema tributario con posibles derivaciones penales, un conflicto laboral delicado o un contrato con el Estado bajo sospecha, no estás ante un simple “tema comercial” o “administrativo”. Estás frente a un riesgo jurídico integral que puede escalar a lo penal. La pregunta que deberías hacerte es directa:
¿El abogado que hoy te acompaña puede sostenerte con facilidad en una audiencia penal, en un arbitraje complejo, en una auditoria tributaria o en una investigación fiscal simultánea, o solo sabe redactar contratos que nadie leerá si terminas privado de libertad?
Si esa pregunta genera duda, el riesgo ya está ahí.
En CNHLEGAL estamos diseñados para empresarios que no pueden darse el lujo de improvisar su defensa ni de aprender derecho penal “sobre la marcha”. Tu negocio, tu libertad y tu futuro no son negociables. Para eso existimos. Para eso litigamos. Para eso te defendemos.
